|
SECCION DE INFORMACION Y PERSONAL "AMANECER
ROJO"
El pasado viernes día uno de mayo se llevo a cabo la
planeada “operacion mercur”. Durante ésta
las tropas aliadas tenían como misión
avanzar sobre una isla en posición enemiga para destruir varios
puestos enemigos con objetivos militares importantes.
A la hora fijada fueron lanzados sobre territorio enemigo la
compañia de paracaidistas de los Blacklions, a partir de ahi empezó
una dura jornada que será recordada.
Mientras el batallón preparaba un desembarco previsto para
una hora mas tarde, liderado por Revolution.
El lanzamiento de los paracaidistas no fue bien, quedaron
bastante esparcidos por el territorio y sus armas perdidas, así que
tan solo contaban con sus armas ligeras, y su potencia de fuego era
muy limitada. El capitán Capagatos tomó tierra con el teniente
pichitrin y un soldado de reemplazo “Maximo”, a partir de ahí tocaba
encontrar al resto de la compañia.
Empezamos a andar y pronto encontramos el lugar donde habían
caido los soldados Frank02, Tremix y el alférez médico Ledesh,
unimos ambos pelotones y en poco tiempo encontramos a los últimos
miembros de la compañia, el recién ascendido sargento Trylero con el
soldado Biberoni, nuestro médico de pelotón tiritas y el soldado de
reemplazo Lion.
Unidos y preparados avanzamos a la zona de desembarco para
intentar encontrar nuestros fusiles y así lograr la potencia de
fuego que necesitabamos para lograr nuestros objetivos. Avanzamos en
principio sin problemas ojeando no pocas veces nuestros mapas para
no perder la orientación.
Nuestras armas no estaban en la zona donde el zz nos había
comunicado así que sufrimos un duro revés, seguimos avanzando y
detectamos presencia. Nos ocultamos rápidamente situando a nuestro
francotirador en posición de tiro. En pocos instantes recibimos
fuego intenso que hirió a uno de nuestros hombres, el fuego provenía
de un pelotón perdido después del desembarco y era fuego amigo.
Por contra traían armas para nosotros pero él intercambio de
fuego inutil nos había retrasado.
Nos dieron nuestros fusiles y mientras los cargabamos
empezamos a recibir fuego intenso por varios flancos, empezamos a
tener heridos y el medico de pelotón Tiritas no daba avasto, en
principio el fuego fue mas dirigido a los marines pero pronto
percatandose de nuestra presencia se empezó a cebar con nosotros,
nuestro potencia de fuego se iba restableciendo pero era aun débil.
Las balas volaban por doquier y los hombres caían con la muerte
escrita en sus rostros, el pelotón estaba rodeado indefenso y sin
escapatoria, al ir recuperando capacidad de fuego empezamos a
responder activamente y pudimos eliminar a varios enemigos creando
una zona por la que intentar salir. El pelotón se intentaba dar
cobertura para salir de aquel infierno y en esos momentos caia
herido el capitán Capagatos, que fue atendido rápidamente por
Tiritas.
El pelotón siguió abriendo fuego hasta que todos los
restantes pudieron salir por el flanco izquierdo y así pudimos
retroceder para huir de la emboscada que había sido mortifera. La
mitad del pelotón estaba herida y la moral por los suelos. Nos
situamos lejos y en una zona segura creamos una linea defensiva,
mientras nos reorganizabamos. El capitán Capagatos planeaba rumbos y
realizaba acciones sobre los mapas además intentaba comunicar por
radio con muchos paracas que aún no habían encontrado el punto de
reunión. Durante varias horas esperamos a los paracas que iban
llegando con cuenta gotas. Una vez reorganizados cojimos rumbo para
atacar y destruir el aeropuerto enemigo.
Despues de varias horas de marcha encontramos el aeropuerto
enemigo, dividimos la compañia en dos pelotones, uno al mando del
Sargento Trylero y otro al mando del Capitán. Ambos pelotones
atacarian por distintos flancos para no dar oportunidad de
defenderse al enemigo. El ataque fue un autentico exito y las bajas
enemigas numerosas, no asi las bajas propias que fueron
inexistentes.
Una vez ocupado el aeropuerto los artificieros procedieron a
reventarlo, pues el capitan decidio que ante la imposibilidad de ser
defendido con las pocas fuerzas y ante caer todos en aquel sitio era
mucho mejor destruirlo y salir de allí.
Mientras aún se colocaban las cargas ya se recibieron
pequeños ataques que empeoraban, la defensa
que se habia montado no aguantaria mucho. En
cuanto los artificieros acabaron dimos cobertura y salimos de allí.
Nos alejamos de la zona y estallamos las cargas. Luego andamos a la
zona de extracción y salimos de aquel infierno que tantas bajas no
habia costado en una jornada. Mientras el desembarco había sido
eliminado sin haber podido cumplir ninguno de los objetivos
previstos. Subestimamos con creces a nuestros enemigos, lo cual no
volvera a pasar, y esta masacre no volvera a ocurrir. Aun asi su
aeropuerto ha sido destruido y eso es un punto a favor.
|